El poder de las letras
Aunque ya he hablado varias veces en mi blog, de este tema, me apetece escribir hoy algo más.
A las personas que nos gusta escribir, expresar o comunicar algo, intentamos que la gente capte la esencia, el fondo de la cuestión.
En nuestras manos tenemos un gran poder, con el cual podemos hacer que el lector, se involucre en lo que escribimos, podemos hacer que sea el personaje de la historia, que realmente lo viva en primera persona, estado presente en dicha escena.
De ese modo, el lector, siente emociones y sensaciones, que a menudo pueden ser favorables en su vida, a pesar de que muchos no le dan importancia, hacen trabajar sus neuronas.
El problema surge, cuando alguien nos dice algo con el fin de provocar nuestra ira, o jodernos. Nos levantamos con buen humor y ganas de vivir ese día intensamente, pero dejamos que alguien nos lo joda, esa es la cuestión, saber darle a las cosas o situaciones, simplemente el valor que tienen, tenemos que evitar que nos coman el coco o que le demos vueltas y vueltas a algo que no tiene importancia:
Ejemplo: Mi amor, se irrita por alguna mala contestación y se enfada, yo sin embargo no le doy importancia, y me comporto como si no hubiera pasado nada, haciéndole entender que no tiene importancia y explicándole un porque, entre explicación y explicación, le regalo una sonrisa, ella sigue enfadada, pero bueno bombardeándola con sonrisas y bromas, al final aunque no quiera se ríe, y ahí termino todo el problema. Si por el contrario yo me enfadara, y tomara una posición defensiva, el problema seguiría ahí y se agravaría con el paso del tiempo.
Cuando alguien enciende el fuego, no intentemos apagarlo echando mas leña, tenemos dos opciones, dejar que ese fuego se apague, o echar un poco de agua.
En el amor es al contrario, siempre tenemos que mantener esa llama activa, día a día segundo a segundo, con pequeños detalles, eso es lo importante.







lascosasdepepe dijo
un abrazo.
5 Noviembre 2009 | 07:33 PM