E.L.M.D. (En LA Mente De): UN PRESO
Estoy en prisión, los motivos, no importan ahora, esa es una larga historia, tropiezos y más tropiezos, familia desarraigada.
El caso es que estoy aquí metido y me quedan 10 años. Que pronto se dicen, y que lentas pasan las horas.
Cuando llegue aquí, me vino a la mente, mi niñez. Cuando mi madre, me mandaba a meter las gallinas en el gallinero, cuando caía el sol.
Ellas al menos podían salir al día siguiente.
Yo cada día al despertarme, tengo que asimilar que estoy aquí metido y tardare en salir.
Que preciosa era la libertad cuando disfrutaba de ella.
Hoy, unos barrotes son las cortinas de mi ventana, desde la cual apenas puedo ver, más que el patio.
Pero si el despertar, es duro, más duro es el dormir, acostarte en este camastro, viejo y sucio. Y como música de fondo, algún que otro ronquido.
Ojala pudiera dar marcha atrás y tener una segunda oportunidad. Para enmendar todos mis errores.
Cuando salga, vagare como alma despiadada, viejo y cansado, sin saber a dónde ir, sin saber qué hacer.
El estar aquí dentro marca mucho, envejeces más rápido, porque el tiempo va más despacio.
Es como un ataúd, donde los días son como gusanos que te van comiendo poco a poco.
Algunos llegan a enloquecer. Aquí hay de todo, drogas alcohol, mafia, hasta entre los carceleros, esos son los peores.
Con solo mirarlos a los ojos, ya te has ganado una paliza, y trátalos de usted, o también tendrás ración de lo mismo.
Aquí te roban los sueños, las metas e ilusiones, nada queda en el alma.
No creo en dios, pero cada noche, le pido que a la mañana siguiente, no despierte, porque solo así seria libre.
Aquí te tratan como escoria, aunque no tengas delitos de sangre, lo pierdes todo, eres un objeto, un animal.
No puedo llorar, porque jamás lo he hecho, pero he sentido las voces de las lágrimas en otros presos.
Al menos puedo ver el sol, cada mañana.
Apenas como, porque la comida da asco.
De todos modos no sé porque me quejo, al fin y al cabo si estoy aquí es por mi mala cabeza.
Mi familia me abandono hace años, cuando comencé a delinquir.
Aquí no tienes amigos, y tengo que estar, cubriéndome las espaldas.
Pues de un simple muslo de pollo, hacen una navaja.
Que hermosa es la vida, y que poco la valoran algunas personas.
Para cuatro días que vivimos, dos los he pasado aquí metido. Tal vez es mi destino.
Ojala tuviera el valor para suicidarte, así terminaría con esta amargura.
Ojala alguien pudiera sentir lo que siento, y rezara una oración por mi alma.
Escrito irreal, sacado de la mente del autor, en otras mentes.
Autor:
MarioRod
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AVE FX ------ dijo
Hombre eso de camastro,,,, hay muchas carceles que tienen piscina climatizada, te permiten estudiar y sacarte un título, te dán el paro, lo malo es la pérdida de la libertad.
SALUDOS
7 Octubre 2009 | 10:19 PM