Perdidos en el laberinto
Si algún día, que yo no quiero que llegue, pero si llega y:
Te encuentras en el laberinto, de la oscuridad, si tu vela se ha apagado, coge la mía, yo puedo caminar a oscuras, cógela y alumbra y encuentra la salida.
Si tienes los oídos taponados, coge los míos, yo puedo caminar un tiempo, sin escuchar, si has perdido el habla del miedo que has pasado en estos parajes, coge mi voz, no la necesito, puedo caminar en silencio por un tiempo.
Si no tienes valor ni fuerzas para salir, coge las mías, te las cedo por un tiempo.
Si tus piernas flaquean, por la debilidad, te presto las mías, por un tiempo, permaneceré sentado, mientras tu sales del laberinto.
Y si tus brazos están adormecidos, del frio que aquí reina, usa los míos, no los necesito por un tiempo.
Y cuando encuentres al fin la luz, al final del túnel, de este laberinto.
No olvides que yo aquí dentro me he quedado.
Sin piernas, sin brazos, sin voz, sin oídos, sin valor ni fuerzas. Y sin luz.
Una vez fuera, ata una cuerda a tu cintura, coge otra luz, y regresa a por mí, no para sacarme de aquí, si no para devolverme lo que te he dejado, por un tiempo.
Ese tiempo es valioso.
No necesito nada de lo que te he prestado, para mí,
Lo necesito para prestárselo a otras personas aquí pérdidas, yo no necesito salir, porque habito aquí,
Vivo en la oscuridad, para ayudar a otros a buscar la luz.
No te preocupes por mí, haciendo felices a los demás, soy feliz, y facilitando el camino, a los perdidos, me lleno de luz, paz y amor.
Sinceramente.
MarioRod









sleipnir70 dijo
Eres genial....genial.
Una sonrisa admirada
26 Agosto 2009 | 11:57 PM