Mi Adios
sábado, 26 de enero de 2002 20:14:30
MI ADIÓS
Querido amigo:
Hola amigo-a:
Hola Mario: sé que cuando recibas esta carta tu corazón se llenara de una inmensa tristeza e impotencia, por todo ello te pido perdón, tu has sabido escucharme y animarme, pero en la vida si uno no pone de su parte, toda la ayuda es en vano.
Todo el mundo pretende que sea a su imagen y semejanza, que sea y piense como ellos, pero yo me niego
Cuando leas esto yo ya no estaré en este mundo, pues habré llevado acabo mi suicidio. Me habré ido legos, donde nadie puede ir a buscarme para que regrese. He sacado un billete al lugar sin retorno.
Cuando uno se suicida y tiene la suerte de tener sus facultades mentales perturbadas ya sea bien por un mal momento o algo que gravemente cambio en sentido de su vida, que fácil le resulta llevarlo a cabo, pero yo en plenas facultades, sereno y tranquilo, tengo que ser valiente para tomar dicha decisión, aunque me tachen de cobarde.
¿Por qué me voy? Difícil de contestar.
Tal vez mi vida no tenga sentido o tal vez me haya cansado de luchar y de vivir. Tiro la toalla, este combate lo he perdido, demasiados golpes. No esperaba que la vida fuera así, ni me esperaba vivir la vida que me ha tocado, solo sufrimiento y todo lo que hago se me viene abajo. Pudiera ser que no tome las decisiones adecuadas en el momento que debía de hacerlo y yo mismo elegí mi camino.
Tal vez te gustaría haber hablado conmigo cuando aun mis oídos podían escucharte, ¿ pero que conseguirías? Nada, que importancia tiene mi vida, no mas que toda esa gente que muere de hambre, esos presos encarcelados injustamente o esas personas que mueren por actos terroristas o guerras, accidentes de coche o por otras causas.
A todos nos llega el momento, pero yo he decidido que el momento lo elijo yo, yo soy dueño de mi vida.
A lo largo de mi vida he comprobado que las personas luchan por sobrevivir, pisando al más débil, aprovechándose de los " Buenos". Sacándole su jugo y después tirándolo como si de una cascara de naranja se tratara, la cual tiras después de exprimir. He comprobado que el dinero el ese poderoso caballero que manda y ordena. Y si nada tienes nada vales. Que la belleza tiene que estar en el exterior para que así puedan ver tu corazón.
Que si no entras en la rueda que impuso la sociedad, todo son trabas para ti.
Yo que nada tengo: Ni dinero ni belleza, … que puedo esperar.
Trabajare como un puto esclavo para que cuando no valga para trabajar me darán una miserable paga para acabar mis días viejo y enfermo.
No quiero esperar a que con el paso de los años mis facultades mentales sean menores y entre en la rueda de la vida.
Al acostarme, pienso que no he hecho nada durante el día digno de un ser humano normal, tampoco he hecho nada por mejorar mi situación económica ni personal, amorosa, …
A veces cuando pasas un momento de depresión aguantas y sales de ello, pero cuando esos momentos te acompañan durante toda tu vida y ves que desgracia tras desgracia te acompañan constantemente, es cuando piensas que ha llegado el momento de dejarlo todo, que no vale la pena seguir adelante.
Además después de muerto, las cosas pasan y todos olvidan, pues la vida continua.
Nadie te echa de menos y si lo hacen con el paso del tiempo te olvidan. Es ley de vida.
Al lugar adonde voy no existe nada, a pesar de que las religiones preparan a la gente para que crean en algo mas, pero para mi no existe nada.
Acaso cada persona no es dueña de su vida, ¿o es que no tenemos nada nuestro?
A veces tienes esperanza de que todo cambiara y sigues adelante, pero ves que los años pasan y todo sigue igual y te sientes vacío y solo.
Echare de menos:
El mar que con su inmensidad me reconfortaba, sus olas con su ir y venir serenaban mi espíritu.
La música que con sus suaves melodías y su voz cálida aliviaba mi dolor.
El amor que en su más alto grado satisfacía mi cuerpo y mente.
Los campos, que cuando el viento movía su hierba reconfortaba mi corazón, como meciendo mi ser y ese río que con sus cálidas aguas apaciguaba mi ira.
El cine que con sus películas robaban una lagrima ya bien fuera de pena o alegría, hacían que durante eses tiempo olvidara mi vida y viviera un sueño maravilloso del cual no quieres despertar.
Mis amigos, que me escuchaban y compartían sus buenos y malos momentos al igual que con ellos compartía los míos.
Mis hijos que con su ternura e inocencia me hacían creer en el ser humano, y llenaban mi vida de alegría.
Mi mujer que me daba todo el amor y cariño que yo le ofrecía.
Mi coche que me llevaba y traía a donde no podía llegar tan rápidamente.
Mi silencio que en tantas ocasiones escondían una verdad que podía ofender.
Mis palabras que en algún momento causaron bellos sentimientos en las personas que me escuchaban.
Mi forma de ser, la cual gustaba a las personas y me decían: sigue así, adelante, y yo seguía, pero la volver la vista a mi lado no estaba nadie y caminaba solo por el sendero de la vida.
Todos me decían te llamare, te avisare, pero nadie lo hacia y me he cansado de esperar.
Estoy harto de sufrir y no recibir nada, para que dar.
Tu Mario sigue luchando, por que tú eres un gran luchador como me dijiste un día tu nombre en hebreo significa luchador y tú lo eres, a pesar de lo mal que te ha tratado la vida, has sabido salir adelante contra viento y marea, ahora tendrás que luchar por mí ya que yo no puedo hacerlo, no sé si donde voy podré verte, lo dudo, pero ten presente que uno de mis últimos pensamientos fueron para ti, mi mejor amigo en la distancia. Gracias por aliviar mi dolor y ayudarme a superar los malos momentos, aunque hoy ya no este en este mundo, no ha sido culpa tuya, has hecho todo lo que estaba en tu mano, no te culpes, lo has hecho bien, muy bien sigue así, tal vez salves a mucha gente de su dolor, pero mi dolor es demasiado grande.
Carta irreal escrita por Mario Rodríguez (MarioRod)

Antonio Alviárez dijo
Es muy duro cuando se tiene depresión y nada parece llenarte, el suicidio parece ser la salida más fácil, pero dura de tomar y llevar a cabo.
Es mucha la gente que critica y dice que es una acción egoista, pero solo el que sufre los malos momentos, sabe cómo se siente.
Un saludo, muy buena carta; con la alegria que no es real, de cierta manera, por el protagonista.
17 Julio 2006 | 10:14 PM